COVID-19: claves para inversores inmobiliarios, propietarios y arrendatarios de inmuebles

Covid-19 impacto inmobiliario

La crisis sanitaria que se está viviendo a nivel global ha llenado a las personas de todos los ámbitos de una gran incertidumbre y preocupación que deben gestionar desde sus casas. Son muchos los expertos que se están animando a dar previsiones de cómo el COVID-19 va a impactar en la economía. Desde Cushman & Wakefield queremos ofrecer un poco de luz a los diferentes actores involucrados en el sector real estate: inversores, propietarios y arrendatarios.

El COVID-19 ha impactado ya en el sector inmobiliario con fuerza. El cierre de espacios comerciales, la reducción de la actividad a la mínima expresión posible y la limitación de los desplazamientos ha paralizado la mayor parte de las actividades del mismo. A eso hay que sumarle que desde el real estate preocupa, y mucho, las consecuencias de la crisis económica posterior que se vivirá provocada por esta emergencia.

La influencia del COVID-19 en los inversores inmobiliarios

Vetis Rating ya ha rebajado la calificación de rating inmobiliario al caso español. Ha pasado de un AA- a una BB. Esto implica un cambio importante de escenario que se traducirá según muchos expertos en una caída de la inversión extranjera, particularmente la procedente de China y los beneficios obtenidos por las Golden Visa.

Sin embargo, de cara a los inversores, también hay especialistas que consideran que el interés del inversor nacional y europeo se acrecentará, provocado sobre todo por la volatilidad de las bolsas y por su carácter tradicional y patrimonialista. Los activos bien situados en las principales ciudades con una calidad superior parecen ser los bienes mejor valorados por este tipo de perfil.

Otros actores y cómo están viviendo la emergencia sanitaria

Los planes de contingencia y las decisiones para frenar gasto o la gestión de ERTEs son la tónica ya habitual ante la crisis del COVID-19. Las promotoras, las socimis, las agencias inmobiliarias, los fondos, las empresas tenedoras, las empresas que arrendan e incluso los pequeños propietarios están echando números y viendo cómo conseguir que el equilibrio entre ingresos -en la mayor parte de los casos reducidos de manera importante- y gastos no desestabilice las cuentas y mantenga la posibilidad de reflote cuando todo esto pase.

La mayor preocupación de promotoras, inmobiliarias y compradores de inmuebles con financiación está puesta en la incertidumbre que produce esta crisis y en el comportamiento del sector bancario. Se calcula de media entre un 40% y un 60% de descenso en el número de hipotecas del actual semestre.

Las promotoras, a su vez, están preocupadas por la continuidad de las obras en curso, y su salida al mercado en los tiempos previstos. La garantía de la salud de los trabajadores prima, y también lo hacen las medidas que se podrían tomar desde el ejecutivo en cuanto a paralización.

Tendencias que se podrían consolidar como cambio en el mercado inmobiliario

El real estate, como muchos otros sectores económicos han sufrido un frenazo que muy probablemente implique cambios importantes en el futuro. Saber qué cambios vienen es algo que permite a muchos de los actores del sector re-enfocar su actividad. Aunque todavía es pronto para hablar de tendencias, y son muchas las tesis que se manejan, parece que el cambio de comportamiento en el mercado del alquiler turístico es uno de los que mayores consensos desatan entre expertos. La transformación de muchos alquileres vacacionales en alquileres residenciales puede consolidarse como hecho.

Ahora más que nunca, en Cushman & Wakefield ponemos a tu disposición a nuestro equipo especializado en el proceso inmobiliario para resolver tus dudas y asesorarte en una situación compleja para que puedas tomar las mejores decisiones. Contáctanos sin compromiso.

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