Contrato alquiler coworking: principales dudas frecuentes resueltas

Contrato alquiler coworking: principales dudas frecuentes resueltas

contrato alquiler coworking

En nuestra empresa, Cushman & Wakefield hemos asesorado a muchos clientes que han invertido en negocios inmobiliarios relacionados con los espacios de trabajo colaborativos. De hecho, esta tendencia en alza genera varias dudas por tratarse de un tipo de servicio distinto al que habitualmente el mercado está acostumbrado con el alquiler de oficinas completas. Por ello, hoy queremos hablarte de las particularidades de un contrato de alquiler coworking.

El contrato de alquiler coworking: principales diferencias con el alquiler de oficinas

Mientras que el contrato de alquiler de oficinas completas se rige por la Ley de Arrendamientos Urbanos, en el título III que es el que regula dichos arrendamientos, además de los pactos alcanzados por contrato y, de forma supletoria, por el Código Civil; en el caso de un contrato de alquiler coworking se da una mezcla entre lo que habitualmente es un contrato de alquiler de local y un contrato de prestación de servicios. 

Por dicha razón, y por tratarse de una actividad de reciente creación, todavía existen muchas dudas jurídicas que han llevado algunas cuestiones a los tribunales. Para evitar cualquier tipo de incidencia, lo mejor es buscar asesoramiento especializado y firmar el contrato de alquiler del coworking con una redacción lo más detallada posible.

Claves que deben aparecer en el modelo de contrato de alquiler coworking

Para evitar futuros malentendidos, además de lo que te recomiende el asesor legal en cuanto a la forma del contrato alquiler coworking, te recomendamos siempre incluir los siguientes apartados:

 

  • Descripción del espacio de trabajo a utilizar para diferenciarlo y no haya ningún tipo de confusión al respecto.
  • Horarios y términos de uso de la oficina.
  • Importe del alquiler y forma de pago del mismo.
  • Servicios incluidos en el coste del alquiler del coworking y, si existen, costes extras relacionados con los servicios no incluidos que se pueden contratar por separado.
  • Condiciones de uso de los espacios que no son exclusivos y que pueden ser utilizados por más de uno de los coworkers, como por ejemplo las salas de reuniones.
  • Definición de la fianza si existe como garantía y descripción de su forma de pago y devolución a la finalización del contrato.
  • Resumen detallado de los derechos y las obligaciones que la persona que firma el contrato asume como coworker y usuario del espacio de trabajo colaborativo.

Puede que te interese el asesoramiento personalizado en inversiones en espacios de coworking por los pone ser un expertos de Cushman & Wakefield. Contacta sin compromiso y solicítanos información.

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