Consecuencias de los cambios de uso de las oficinas en el trabajo cooperativo

Consecuencias de los cambios de uso de las oficinas en el trabajo cooperativo

Seguramente has consultado varias conclusiones de estudios que analizan cuál será el futuro de las oficinas tras haber vivido la pandemia del coronavirus. Al fin y al cabo, el trabajo en remoto se ha convertido en la opción más habitual de un día para otro, y esto se ha mantenido para garantizar la salud y seguridad de trabajadores y empresarios. Sin embargo, el último estudio basado en focus group en el que hemos colaborado desde Cushman, refleja que ese trabajo cooperativo digital puede estar produciendo perjuicios relevantes en la plantilla.

Los datos menos halagüeños: consecuencias del trabajo cooperativo a distancia desde casa

En este informe, se crearon focus groups en los que participaron 32 propietarios, ocupantes y placemarkets a los que se les plantearon una serie de cuestiones para debatir y analizar el futuro de los espacios laborales en un intento de ver la fotografía del sector en un ángulo de 360 grados. Las conclusiones muestran esa parte de la que no se está hablando en los medios, y que algunos ya han pasado a calificar como “fatiga del teletrabajo”.

En términos de opiniones recogidas, llama especialmente la atención la crítica de uno de los participantes al estrés que supone asumir la “reunionitis”, pero digitalizada. Para él, estar frente a una cámara todo el día no parece tener mucho sentido: “Una las consecuencias de trabajar desde casa es un aumento del número de reuniones al que debo asistir, y no puedes simplemente entrar un momento, hay que programar una reunión de al menos 30 minutos. Estoy cansado de estar en reuniones todo el día con la cámara encendida.” Para otro participante, en este caso del grupo de trabajadores de oficina, la gestión de tareas en remoto ha supuesto un cambio claramente a peor: “Es insostenible el nivel que la gente ha mantenido para seguir siendo productiva; va a tener un coste personal para ellos”.

En ese sentido, repensar el papel que va a jugar la oficina cuando la vacuna haya reducido las posibilidades de contagio casi a cero y se permita retomar la normalidad previa a la pandemia, es fundamental. Adelantarse a ello supondrá tener una posición privilegiada de cara a la plantilla. Y nuestros expertos pueden ayudarte tanto en términos de definición del tercer espacio, como la habilitación de coworkings cercanos a los domicilios de tu plantilla que te identifiquen como la empresa que les pone las cosas más fáciles. ¿Hablamos?

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